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sábado, 4 de enero de 2014

Susurros como balas


Apareció ella, Nora, bella como siempre. Tan despierta como una flor en primavera. Tan natural como cuando había sido el eje de mi universo. Años habían pasado desde la última vez que la había tenido tan cerca como para respirar de ella. 
La última vez. Una última vez en la que ella había pedido espacio, tiempo para recapacitar. El principio de mi pozo. Ese día, en el que ella había roto el lazo que nos unía, mi mundo se vino a bajo y yo simplemente me quedé pequeña. 
Ella continuó con su vida. Porque yo no fui eso, yo no fui su vida,  fui algo pasajero. Una mancha que se quedó en el pasado, sólo fui un pasatiempo, mientras que Nora fue mi vida. Mi momento. Esa obsesión que ocupó mi cabeza durante más de mil noches antes de conseguirla y todos los segundos y minutos que le prosiguieron a ese beso. Porque yo seguí amándola aún cuando todo se quedó en nada. Porque yo nunca la he olvidado pero ella parece que sí.

Y ahora la miro desde lo lejos. Siempre a metros de ella. A escondidas.
Su vida sigue igual. Sigue siendo feliz. Ha encontrado a otra persona que parece llenarla. Alguien que sí está a su nivel. Alguien de quien no se esconde. A quien besa en público. A quien presenta como su novia. Ese alguien parece no ser muy diferente a mí, es una chica como yo. De pelo rubio como yo. De ojos oscuros como yo. Pero debe serlo, debe ser diferente para que Nora se haya arriesgado y camine con esa chica, no tan diferente a mí, de la mano por la calle.

Observo hacia adelante.
Como cada lunes Nora sigue viniendo a la chocolatería. A la misma hora. Pero ya no viene para verse conmigo a escondidas. Ahora viene con ella, la otra, de la mano. Sonriendo. Es feliz con otra mujer y no se esconde. Sigo observándola y noto como algo se quema dentro de mí, los nervios se pierden y cuando me quiero dar cuenta la pistola pesa en mis manos. 
Lloro mientras la observo, Nora me mira con miedo, ¡Claro que me mira con miedo! Ella cree que sigo estando loca. Lo que no sabe es el motivo de mi locura. Lo estoy por ella. Porque cuando alguien pierde la cordura está perdido y yo la perdí cuando ella se fue.
  -Dejo eso Laura -ella pronuncia mi nombre acariciándolo con la voz mientras suelta a la otra de la mano y corre hacia mí con el espanto como rostro.
Todos me miran y yo lo sé. Todos se creen víctimas. Pero no saben que yo no soy más que otra. Víctima de quien sufre por amor.
La miro con lágrimas en los ojos, ella me mira. El temor se instalaba en sus ojos. Parece preocuparse por mí pero no es suficiente. Cierro los ojos.

(El gatillo se disparó).

Porque somos fuertes hasta que cruzamos el límite.
Porque somos fuertes y a la vez vulnerables y a la muerte eso le encanta.



16 comentarios:

  1. Impactante... Me has dejado sin aliento y con el corazón a toda pastilla.
    Las locuras que se hacen por un corazón roto pueden llevar a funestas consecuencias, triste pero real, un enorme beso preciosa.
    Lena

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    1. La verdad es que las mayores locuras se dan por amor, porque cuando este se acaba simplemente nos sumergimos en la nada.
      Mil besos.

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  2. No sé cómo decirte lo mucho que me ha maravillado tu texto.
    Nunca he experimentado nada parecido pero era como si viviera ese fuego interior que sintió cuando le rompieron el corazón. Ha sido increíble y el final...una verdadera lástima. No todos pueden aguantar lo que la vida les presenta.

    Sigue así ♥

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    1. Me alegra que te haya gustado, era el relato para un concurso pero nunca hubieron ganadores así que creí que era hora de darlo a conocer como hago con todos.
      En cuanto a lo que dices, tienes toda la razón no todos son tan fuertes para aguantar los golpes que le dan la vida.
      Mil besos.

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  3. MUy bueno!! Bien hilvanado y escrito!
    Feliz 2014!

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    1. Me alegra que te haya gustado.
      Besos.
      Ojalá el 2014 te venga regalado!

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  4. Las locuras que se hacen por algo tan desagradecido y casi siempre fugaz... precioso! Besos

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    1. Me alegra que te haya gustado.
      Besos.
      Ojalá el 2014 te venga regalado!

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  5. Todos tenemos un límite, y es por eso que debemos intentar controlarnos para no llegar a él, aunque a veces sea tan complicado...
    Ha sido un texto impactante, y tengo que decirte que me ha gustado muchísimo. Espero seguir leyendo cositas tuyas así, tienes mucho talento, eso sin duda.
    Un beso! ♥

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    1. Creo que tienes toda la razón del mundo, sólo en situaciones límites hacemos esas locuras que demás se deberían llevar a cabo.
      Me alegra mucho que te haya gustado, porque la verdad es que era para un concurso y me lo pensé muchísimo porque creía que le faltaba chispa...
      Besos.

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  6. Me gusto muchísimo, creo que a todos alguna vez son perseguidos por su propia locura debido al amor. Escribes de una forma muy linda y atrapante. Besos! http://iwantliberty.blogspot.com.ar/

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    1. Creo que tienes razón, además el amor es unos de los sentimientos más irracionables que existen y es por eso mismo que en ocasiones nos lleva a pasar nuestros límites.
      Besos.

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  7. Hola :)
    Te he nominado a un premio en mi blog http://diariodeunalmadiferente.blogspot.com.es/2014/01/060114primer-premio-del-blog_6.html
    Pasaté cuando puedas.

    Un beso

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    1. Mil gracias, ahora en cuanto pueda subo la entrada con la nominación.
      Besos.

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  8. Es perfecto es encantandor
    que buena entrada
    Saludos

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    1. Me alegra que te haya gustado y la hayas disfrutado.
      Mil besos.

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Miles de gracias soñadores ♥