Páginas

sábado, 28 de septiembre de 2013

Una pequeña dosis de color para conseguir la liberación.

Hay gente que dice que la vida es fugaz. Que cuando te das cuenta de este hecho, cuelgan más años en tu espaldas de los que ya te quedan.
Yo no soy de ese grupo, yo soy más bien de los que piensan que la vida es demasiado larga. Que llega un punto en el que no hay nada que hacer, es como una pausa. Que llega un momento en el que vivimos en un letargo del que nos es imposible salir. Sí, creo que ya no me queda nada en lo que creer. Ya no me queda nada más que hacer. Ya no hay absolutamente nada que me saque una sonrisa o me haga gritar de emoción. Vivo en un punto en el que soy yo en un montón de recuerdos que no puedo guardar. Soy yo viviendo entre despojos del pasado que me atosigan y me persiguen cuando me despierto, cuando el tiempo pasa y cuando cierro los ojos en sueños.
Pero hubo un tiempo, un tiempo en el que no había límites, donde deseaba que los segundos no pasaran. Un momento en el que era feliz, al menos así creo que se llamaba esa palabra que designa un conjunto de palabras como satisfacción, gusto, contento, suerte...
Sí, hubo un momento en el que yo no podía parar, un momento en el que el tiempo se me escurría entre los dedos y yo luchaba por retenerlo.

Hubo un momento en el que fui muy feliz. En el que lo tenía todo, un momento en el que yo fui el centro de un pequeño universo. El mundo de alguien, al menos eso entendí entre líneas.
En ese tiempo, recuerdo muy bien que todo lo que giraba a mi alrededor tenía unos colores que ya no existen en mi gama de grises. Había unas palabras que ahora no me llenan. Unos gestos -abrazos, besos, sonrisas-, que me gustaban, que hacían que el tiempo volara todavía más deprisa. Por entonces yo era la reina y ella mi mundo. Un mundo al que sólo Nadia le daba significado.

Pero ella ya no está y el tiempo se paró en una frase 'No quiero estar sin ti, pero tal vez estemos mejor solas...' No entendí el significado de esa frase hasta que días después ella se comía a besos a algún rostro que no recuerdo. Entendí que cuando ella había dicho 'Tal vez estemos mejor solas' no se refería al significado literal de la palabra "sola" sino que el trozo de camino que compartíamos se difurcaba y dejaba de ser uno. 
Fue en ese momento en el que el tiempo se congeló, se paralizó y me sumergí en un perpetuo invierno del que sólo salgo de vez en cuando, cuando el dolor que me atosiga por dentro de abre paso entre mis venas.

Miento si digo que la he olvidado, miento si digo que no la extraño, miento si digo que no la quiero, que sin ella puedo avanzar, que sigo siendo la misma. Miento, siempre miento, pero no soy capaz de hacerlo cuando me miro al espejo y éste me devuelve el reflejo de un fantasma, el fantasma de alguien que ya no existe. Que murió en el pasado y que de volver a morir nadie se percataría.

Me miro al espejo, observo que no queda nada de la niña que solía ser. En su lugar, un cuerpo demacrado lleno de heridas que no se ven me observa con desdén. Aunque más que desdén, es miedo, ansia, deseo, dolor. Observo que necesita algo, algo que le ceda un poco de color. Algo que esté cargado de cualquier sentimiento que me regrese a la vida, que me haga persona. Que me saque de este saco de huesos que no siente ni padece exceptuando estos momentos. Estos momentos en los que mi reflejo me mira:
  -La última vez, te lo prometo -dice él. Aquel fantasma que murió un día de verano años atrás.
  -Dijiste que sería la última vez -yo susurro sin ser capaz de mirarme a mí misma.
  -Necesitas ésto -él me recuerda mientras aquella pequeña dosis de vida es acunada entre sus manos-. Te prometo que después no habrá sufrimiento.

Dejándome engatusar cojo aquella cuchilla oxidada de la que nadie se acuerda. Aquella que alguien un día dejó en el armario y no echó de menos. Una pequeña porción de algo, algo que ya no sirve. Algo inútil como yo. Paso el dedo por el filo, un filo de metal frío que se ha enmohecido con los años. Un filo que rasga la piel de mi dedo y deja que la sangre brote. Con cuidado me lo llevo a los labios y lamo la pequeña herida.
Mi reflejo me mira, espera algo de mí. Algo que yo temo. Algo que anhelo, pero de lo que no estoy segura.
  -No seas cobarde -él clava sus ojos sobre mí y sonríe cuando mi mano derecha desliza el filo de la cuchilla por mi brazo izquierdo. Primero despacio y la sonrisa de mi reflejo es pequeña, pero a la vez que la sangre empieza a brotar su sonrisa se ensancha y entonces pienso que ya no puedo. Que el mundo es demasiado, que siempre va a ser una condena en la que ella sólo va a formar parte de mis recuerdos. 
Cierro los ojos mientras entierro el filo de metal en el brazo, la carne cede y se rasga al mismo tiempo que la sangre brota con fuerza para recorrer mi brazo y caer hasta el frío suelo blanco. Observo al espejo. A través de él hay una persona que antes era yo, ahora sólo veo la sed de algo. Una insistencia, tal vez una súplica para que acabe con algo. 
Busco entre recuerdos la fuerza que me falta, algo que acabe por condenarme. Y entonces lo veo claro. Un momento clave de mi vida se abre camino en mi cabeza. Nadia besando a aquella chica, una chica morena de pelo largo. Nadia que se gira. Nadie que me ve. Nadia que gira la cara y vuelve a besarla. Nadia que horas más tarde dice con tono lastimero 'No quiero estar sin ti, pero tal vez estemos mejor solas...' El mundo que pierde sentido. El dolor que finalmente consigue una vía de escape y se escapa entre los cortes que la afilada cuchilla ha hecho en mi piel. 
  -Sabía que lo entenderías -dice mi reflejo con una sonrisa. Una liberación, se abre a mí y mientras mi mente se vuelve difusa, hago el último esfuerzo. Un último corte que vuelve la habitación gris, en una oscuridad infinita.
Ya no hay dolor.


Intenté luchar, pero el miedo es un adversario cruel.
Me superó

22 comentarios:

  1. Qué triste! Que triste pensar que ya no hay nada más por lo que vivir cuando hay tantas cosas por las que seguir viviendo. Triste pero precioso. Gracias por estos pequeños regalos que nos haces.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, pero creo que aunque en muchas ocasiones nos damos por rendida, siempre hay que luchar un poco más. Sólo que ayer cuando escribí esto no estaba demasiado contenta como para darle un poco de sentido. A veces cuesta tanto sonreír...
      Muchísimas gracias a ti por leer lo que escribo es un placer tenerte por aquí.
      Besos.

      Eliminar
  2. El dolor del adiós es lacerante como esa cuchilla, sobre todo cuando todavía se ama, pero hay demasiado por lo que vivir sin apostarlo todo a una sola persona. Aunque a momentos parezca mentira.

    Ya te sigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que siempre hay algo por lo que vivir, aunque hay gente que no es capaz de verlo y que echa todo por la borda sin darse cuenta de que la vida en sí ya es un regalo.
      Besos.

      Eliminar
  3. Conozco una persona que no le ve sentido a la vida, siempre se esta quejando, igual yo siempre estuve allí para ayudarle, pero al final me aleje por que se estaba portando mal conmigo, es difícil, ojala se pudiera ayudar a esas personas sin color, sin vida.

    lindo relato <3 beussus

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo muchas veces no le he visto sentido a la vida, pero creo que hay que intentar cambiar el enfoque, porque no siempre estamos mirando en la mejor dirección. Y si somos listos debemos saber que tras la tormenta llega la calma...
      Besos.

      Eliminar
    2. eso si es verdad, al menos siempre mantener una llamita encendida, todos pasamos por malos momentos, pero lo importare es salir de ese lugar oscuro, querer salir.
      saber aprovechar la calma, y disfrutar al máximo los buenos momentos.
      <3 Me encanta tu forma de pensar. :)

      Eliminar
    3. La verdad es que sí, aunque la gente que vive esas situaciones dicen que no hay formas de salir, yo digo que sí, lo único es que hay que ser listos y dejar atrás esos hábitos que nos llevaron hasta ese momento.
      Muchísimas gracias por pasar.
      A mí también me encanta como ves las cosas.
      Besos.

      Eliminar
  4. Un texto muy duro, has conseguido que me estremeciera :S
    Aun asi, me ha parecido precioso. Yo soy de las que opinan que la vida es fugaz...
    Besos, Amanda.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que quería dejar esa sensación que describes, pero no es que se me de muy bien éste tema en concreto. Más que nada porque tengo que imaginarme las sensaciones... pero me gusta que te haya gustado.
      Si te digo la verdad yo soy depende del momento, o lo veo todo fugaz o se me hace esterno.
      Besos.

      Eliminar
  5. Uf, qué belleza más triste la de esta entrada. Tus palabras han logrado que me emocionara. Es cierto que a veces llegamos a amar tanto a alguien que, cuando se marcha injustamente de nuestras vidas sin ninguna explicación decente para nosotras, nos parece que desde ese punto la vida ya no podrá tener ningún sentido y que no volveremos a sentirnos igual con ninguna otra persona. Pero por mucho que duela, nunca hay que dejarse arrastrar por el dolor y los recuerdos, lo mejor es comenzar a escribir los capítulos de una nueva historia. Al fin y al cabo, un final solamente es el comienzo de otro principio. Desde que leí la primera frase, me dejé atrapar. Y con el final ya aluciné. Hermoso, de verdad, te felicito una vez más por todo lo que sabes transmitir con tus palabras. Llegarás muy lejos.

    Un abrazo grande,
    Windflower. <3

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Me alegra que te emocionara! No sabía el resultado que iba a dar en las personas, pero sabía lo que quería y veo que ha hecho algo de efecto.
      La verdad es que yo creo que siempre hay un motivo por el que seguir simplemente hay a veces en las que creemos que somos incapaces de darnos cuenta de las oportunidades son ilimitadas y tenemos que luchar por ellas.
      Un abrazo enorme!

      Eliminar
  6. Me encanta tu visión del mundo y tu forma de percibir las sensaciones. Escribes muy bonito y accesible, este post es muy estremecedor, ya tienes una lectora más. Espero verte en mi blog, saludos!

    http://alissagromova.blogspot.com/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues me encanta que te quedes por este pequeño rincón que es mío. Vas a ser bienvenida siempre que quieras para que leas lo que pasa por mi cabeza.
      Besos.

      Eliminar
  7. Por cierto, tu portada del blog es buenísima, me fascina!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra que te guste!
      Le dediqué muchísimo tiempo para que me quedara más o menos bien :D

      Eliminar
  8. Me encanta la forma en la que escribes, de veras. Es...increíble lo que puedes llegar a transmitir con tus palabras. Haz hecho que me estremezca imaginando la sensación de la cuchilla sobre mi brazo y de la sangre brotando por la herida.
    Es cierto que el dolor a veces puede vencernos, pero siempre habrá cosas y nuevas experiencias y personas por las que vivir. No hay que perder la esperanza de un mejor mañana.
    Un beso virtual y un deseo de alegría (:

    Pdta: Gracias por escribir así, no tienes idea de todo lo que me has hecho pensar :33

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Entonces he dado la sensación ideal! Cuando no he hecho semejante cosas no sé exactamente lo que se siente, pero intento hacerme a una idea, porque sí es verdad que mucha veces he sentido esos impulsos, pero siempre digo que soy débil, nunca podríaa hacer nada que me autolastimara.
      Me alegra muchísimo que te haya gustado.
      Besos.

      Eliminar
  9. Sí, yo otra vez (seguro ya te cansas de verme por aquí xD).
    Esta vez vengo a decirte...¡tienes un premio en mi blog! Cuando puedas, pásate y responde las preguntas. Me encantaría ver tus respuestas :33

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es un placer que estés por aquí siempre que quieras :D Porque eres bienvenida.
      Muchísimos besos.

      Eliminar
  10. Has creado un texto realmente angustioso de un acto aterrador desde su concepción. Magnífico, de verdad
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aiiiish debo decir que me pone muy contenta que me digas que he conseguido transmitir algo, realmente no sabía como saldría y me costó bastante intentar dar una sensación de miedo, de dolor, de perdición.
      Besos.

      Eliminar

Vuestros comentarios son una motivación más para que este mundo que tanto me gusta no termine nunca ni se escape de mis manos.
Miles de gracias soñadores ♥